Lección 1 de 4
Fotos que venden, con tu teléfono.
No hace falta cámara ni estudio: un teléfono, una ventana y unos minutos por producto.

Luz de ventana, de lado.
Cerca de una ventana o afuera, a la sombra. Nunca con la ventana detrás del producto. Un día nublado es perfecto.
Fondo liso.
Una cartulina blanca, una sábana lisa o una pared sin nada.
El teléfono, a la altura del producto.
Apoyalo en una mesa o en una pila de libros si te tiembla el pulso. Y limpiá la lente antes de empezar.
Tocá para enfocar y llená el cuadro.
El producto, en al menos el 80 % de la foto. Acercate con los pies, no con el zoom.
Los ocho planos, en orden
Tocá cada plano: ves una foto de ejemplo y, en el esquema, desde arriba, dónde va el teléfono y cómo se gira el producto. Si solo podés hacer cuatro, que sean el frontal, el de tres cuartos, el detalle y la escala.

Plano 1 de 8
Frontal
De frente, recta y centrada. Es la que se ve primero: si falla, nadie abre tu producto.
El teléfono, de frente y a la altura del producto.
Así no
- A contraluz: la ventana detrás deja el producto negro.
- Con el fondo desordenado: la cama, la cocina, el patio.
- Con texto, precio, logo o filtro encima.
- Pequeño y lejos: en la pantalla de quien compra no se ve.
- Sacada de internet: está prohibida. La foto es la de tu producto real.
- Vieja: si el producto es usado, la foto enseña cómo está hoy.






